Entradas

El Soplo de Dios

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.” Génesis 2:7.                 En primer lugar, Dios tomó del polvo de la tierra, tomó arcilla, y con sus manos de artífice único modeló con el barro una figura perfecta, la figura de lo que vendría a ser el primer hombre con todas sus facciones y órganos; ahora era barro modelado, pero siempre barro, arcilla inanimada, sin vida.   Quiere decir que el cuerpo humano no se formó por la teoría de la evolución de las especies, no fuimos ni algas marinas, ni peces, ni orangutanes, tampoco salimos de una gigantesca explosión, como tampoco de una solitaria y peregrina bacteria que viajó millones de años luz hasta llegar a la tierra. ¡No! El cuerpo humano lo formó Dios. Esto es más científico, más razonable, más lógico, más comprensible, más comprobable, más práctico, más confia...

Resultados de la justificación. Romanos 5: 1-2

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.”   CONCLUSIONES. En temas anteriores se habló de que la justificación provenía de dos elementos fundamentales: 1.   La fe viva, contada como justicia. 2.   La remisión de pecados a través del lavamiento por la sangre de Jesucristo. Ahora bien, ¿de qué nos sirve entonces ser justificados? Hay una vida después de la muerte física, donde estarán presentes el alma y el espíritu.   Esta vida será en eterno gozo o en eterna condenación y todo depende del resultado del proceso de justificación concluido aquí en la tierra.   Si buscamos la justificación y la logramos, entonces nuestra vida futura será en el reino de los cielos; sin embargo, si no buscamos la justificación o esta no llegó a su culminación por cau...

La fe contada por justicia. Romanos 4:19-25

“Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia .   Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús , Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.”   CONCLUSIONES. Abraham recibió tres promesas:   Primero que tendría un hijo en su vejez, ya que Sara su mujer había sido estéril y no había podido darle descendencia; segundo, que multiplicaría su descendencia como las estrellas del cielo y tercero que en él sería...

El arte de la buena comunicación. Proverbios 12:18

“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, más la lengua de los sabios es medicina.”  Proverbios 12:18   Amados, estamos en medio de una sociedad que ha perdido la capacidad de comunicarse, pero es necesario el poder compartir los unos con los otros.  Cuando dos personas se conocen y comienzan a dialogar, encuentran cosas en común y se hacen amigas, aprovechan cada instante para hablar, tener comunión y compartir. Pero al transcurrir el tiempo y llegar al siglo XXI nos damos cuenta de que nuestra sociedad está falta de comunicación.  Estamos ante una sociedad que se ha descrito como una cultura de violencia, y casi todo lo que se transmite es adverso, negativo, que no produce ningún bien a las personas que la conforman. Amado lector, la comunicación es un arte y en el arte de la comunicación hay tres elementos fundamentes: hablar, escuchar y comprender las cosas .  Porque de qué sirve que hablemos sino escuchamos o no comprendemos lo ...

Señales antes del fin. Mateo 24:3-28

“Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre , diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras ; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre . Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán , y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfri...

¿Qué hay después de la muerte?

Para el creyente, hay una vida perdurable. Existe una vida eterna a la que desembocamos tras la muerte. Esta vida no cumple los objetivos de Dios ni satisface nuestros anhelos de inmortalidad.   En la catedral de Toledo, que tan magistralmente describiera Blasco Ibáñez, junto a la custodia de 200 kilogramos, de los cuales 16 son de oro puro y el resto de plata dorada; cerca del cuadro pintado por el Greco que representa a los doce apóstoles y que, según Gregorio Marañón, usó como modelos a doce locos del manicomio, está la lápida mortuoria del cardenal Puertocarrero, quien fue consejero de Carlos II, según explican los guías de turno, esos hombres que todo lo saben. Llama la atención la inscripción que figura en la lápida: " Aquí yace polvo, ceniza y nada ". Esta inscripción estaría mejor sobre la tumba de Voltaire o sobre la de Nietzsche, pero no sobre la tumba de un creyente. Porque en la tumba, pese al polvo y a la ceniza, siempre queda " algo "; alg...

La fe confirma la ley. Romanos 3:27-31

“¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.   Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley .   ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles.   Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión.   ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley. ”   CONCLUSIONES. Mucho hemos hablado en el sentido de que la salvación es por la fe en nuestro Señor Jesucristo y eso está muy bien, solo que el hombre tiene un espíritu facilista y ha tomado esta frase en su sentido más literal, con el fin de tratar de ganarse la salvación sin mucho esfuerzo.   Es decir, creen que con solo tener la certeza de que Jesucristo salva, entonces ya escaparán del infierno.   Algunas religiones i...